El emblemático Palacio de la Papa Frita, que hace un año era nota del medio ultra kirchenrista C5N que anunciaba su quiebra, había sobrevivido a Macri, pero ahora lo agarró Alberto Fernández

 

no de los restaurantes más emblemáticos de la avenida Corrientes, como es sin dudas El Palacio de la Papa Frita, transita por el peor momento de su historia, producto de la pandemia y sus severas consecuencias económicas. En diálogo con Crónica, la encargada del turno noche, Alejandra Scutti, advirtió que permanecen cerrados desde marzo, pidió por la vuelta al trabajo y explicó que los 35 empleados subsisten gracias a los ATP que otorga el Estado.

“Bajamos las persianas cuando se iniciaron los contagios en el país y nunca más volvimos a abrir. Cada día que pasa la incertidumbre se acrecienta“, expresó a este diario Scutti, quien resaltó que “tenemos una ventaja y es que Miguel Paz, quien nos alquila el lugar, nos viene aguantando el alquiler desde el tercer mes del año”.

Pese a poder vender por delivery, desde el reconocido restaurante no ven a esa modalidad como una opción rentable“A nosotros no nos sirve. Lo que necesitamos es volver a trabajar normalmente, obviamente con los protocolos necesarios y el distanciamiento social, pero con los dos salones (de arriba y abajo) habilitados“, continuó la mujer y agregó: “En los últimos días se dijo que a partir del 10 de agosto íbamos a poder abrir en la calle, con materiales descartables y sin mozos. ¿Quién va a venir a comer un bife de chorizo así?”.

Actualmente, al Palacio de la Papa Frita le llegan de impuestos: $100.000 de luz, $120.000 de gas, $60.000 de agua y además tiene un alquiler que ronda los $600.000, lo que ha despertado rumores que lo vinculan a estar cerca de la quiebra. Sin embargo, eso no es verdad: “Es un momento delicado, el más grave que hemos tenido en años. Pero a nuestros clientes les decimos que se pueden quedar tranquilos que el Palacio va a seguir y con más fuerza que nunca. Si bien es una situación compleja, tengo confianza en que vamos a salir adelante“, detalló la encargada y completó: “Ahora estamos viviendo con el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) pero no podemos seguir así. Todos tenemos deudas y hay que saldarlas”.

FUENTE: Crónica

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