La propaganda oficial dice que priorizan la vida de la gente, pero ¿es cierto?. Presos peligrosos liberados entre gallos y medianoches, falta de insumos médicos, desatención de PAMI  y ambulancias que venden drogas dice lo contrario.

 

La historia se repite una y otra vez; cuando está por terminar otro ciclo de la tortuosa cuarentena más extensa del planeta, los medios masivos empiezan a “filtrar” la información, que el gobierno quiere que se difunda para que la población vaya asimilando, que esto continúa.

Para rematar el bombardeo de ablande, se perpetra la conferencia de prensa con Alberto Fernández y sus filminas, Horacio Larreta que gambetea ataques de JxC y FdT y el inefable Kicillof con sus desopilantes discursos que contienen afirmaciones del tipo; “se muere gente que antes no se moría”.

Puesto en marcha ese operativo, se inyecta en varias partes del discurso, especialmente por parte de AF la afirmación: QUEREMOS CUIDARTE, además de las nuevas frases: no somos responsables, la crisis económica es por la pandemia, no por la cuarentena, entre otras joyas propagandísticas.

Ud. puede ser votante del peronismo y no necesita que le justifiquen nada para estar de acuerdo con el gobierno. Ud es peronista y no debate ni discute. Es más; se enoja y ataca a quien cuestione algo del gobierno que para Ud. es del pueblo.

Si Ud. no lo es y al peronismo lo considera el mal de la nación, no habrá nada que lo convenza y solo quiere que pase lo que califica como el peor gobierno de la historia. Pero también Ud. puede ser de esos que le gusta analizar la realidad y no se conforma con la propaganda estilo Joseph Goebbels, pero le faltan datos para creer si es cierto que lo están cuidando.

Uno podría pensar que la afirmación se cae por su peso cuando ve que los meses previos a la llegada del virus los que dicen querer cuidarte llenaron galpones húmedos con camas de pino y colchones berreta, diciendo que eran hospitales, pero no compraron test, barbijos y mucho menos respiradores.

  • Una pequeña digresión: a los bonistas con los que estamos en default, le ofrecieron un pago que alcanzaría para comprar 2 millones de respiradores y si pensamos lo que quieren gastar en la reforma judicial, podríamos tener un respirador cada habitante de este país. Explicame luego que elegís la vida por sobre la economía.

Sin embargo, como Ud. está contaminado con lo que le dicen los medios de desinformación, necesita más pruebas y por eso contaremos algunos casos que este redactor puede testimoniar.

Caso 1 Adolfo G; jubilado, estaba sano y acatando la orden de quédate en casa, lo hizo al punto tal que hijos y nietos lo veían por una ventana, cuando le llevaban provisiones. Pero Adolfo, quiso hacerse el control de un aparato cardíaco externo que tenía colocado. Se sentía bien, pero estaba en fecha de revisarlo y pese a opiniones en contrario, insistió hasta que le dieron un turno en el Polo Sanitario de Malvinas Argentinas. Allí marchó a lo que creía que sería un estudio de rutina. Lo internaron para retirarle el aparato, pero PAMI debía autorizar los insumos. A poco de estar allí casi sin moverse, con barbijo puesto y solo ya que no podía recibir visitas, ingresaron 4 pacientes con Covid que no parecían sentirse mal, al punto que deambulaban sin barbijos por la sala, tocaban todo, cantaban y bailaban al ritmo de cumbia a todo volumen. Las enfermeras, se sentían a gusto, ya que aceptaban de buen modo los chistes con doble sentido de esos pacientes, con quienes se prendían en bailes y cantos, a cualquier hora. Adolfo G comenzó a deteriorarse y esas trabajadoras de la salud, tan predispuestas a la jarana, no parecían tener habilidad para el cargo. A Adolfo les destrozaron los brazos con agujas mal colocadas y le perforaron los cornetes con los hisopados. Un mes bastó para destruir anímica, espiritual y físicamente a Adolfo G, a quien seguramente contagiaron de Covid en el manoseo y mandaron a la casa, sin hacerle el estudio porque PAMI seguía sin responder. Adolfo G, que entró caminando al hospital, volvió a su casa postrado, sin hablar ni poder alimentarse. Desde luego; contagiado de Covid pese a que otro tortuoso hisopado informara negativo. Transmitió a su esposa y una de sus hijas el virus del que dicen querer cuidarte.

Adolfo G falleció en la nueva internación y con sospechas de que le sacaron el respirador para elegir otro paciente con más posibilidades. Dicho sea de paso, la dotación TOTAL de respiradores eran 6 y uno no funcionaba, para un hospital que atiende a una población de 2 millones.

Caso 2 Negación de test

Los hijos de Adolfo G pidieron que los testearan, habida cuenta la situación de su padre. En el Polo Sanitario, una “trabajadora de la salud”, mientras repartía de mala gana los certificados de alta a pacientes que hacían una cola interminable bajo la lluvia, les negó el test a esos familiares directos de Adolfo, quienes habían curado, bañado y atendido a su padre cuando lo devolvieron ya contagiado. Le dijo que no tenían para todos, pero cuando se retiraban, por lo bajo espetó “que los chetos se lo paguen ellos”.

Caso 3: El geriátrico

En San Miguel, 3 trabajadores de un geriátrico decidieron festejar el cumpleaños de uno de ellos, invitando amigos. Resultó que tenían Covid y contagiaron a 4 internados. La Municipalidad desalojó el geriátrico como si hubiese una bomba. Se llevaron a los adultos mayores con lo puesto, literalmente hablando. Varios no tenían casa propia por lo que los alojaron en los famosos galpones con camitas de pino, pero ni siquiera tuvieron el cuidado de llevar los medicamentos que requerían sus dolencias extra Covid. De los 18 evacuados, 4 resultaron positivos del virus, pero el conteo final dice 18 muertos. Ninguno sobrevivió al traslado bajo el frio y la lluvia, la ausencia de medicamentos y el maltrato sistemático.

Caso 4, 5, 6 y hasta el infinito….

Es mentira que ante el llamado telefónico por casos sospechosos vengan a testearte y sería tedioso relatar las decenas de testimonios recogidos de gente que lo han intentado sin éxito.

Estas son muestras de los que está pasando en GBA, la de Kicillof la del gobierno que dice que quiere cuidarte, pero hay muchas más historias que ningún medio masivo cuenta, por razones que desconocemos.

Si uno se guiara por los actos fallidos de Alberto Fernández que en varias ocasiones dijo que había mucha población mayor que al estado le costaba caro y que en su última alocución dijo “le hablo a los chiques que son lo que más quiero”, uno podría pensar que quieren disminuir la población de mayores, pero no debe ser así porque QUIEREN CUIDARTE.

 

Dr. José Vázquez

InfoAMBA

Whatsapp 1540726372, twitter @PepeVAZQUEZMQP y @MQPonline

Un comentario en «¿Queremos cuidarte?»

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