El polémico partido por la situación de Boca, se jugó según marca el reglamento y San Lorenzo estiró la paternidad a 16 partidos oficiales.

 

Que sí, que no, que sí…. fue el ida y vuelta de toda la semana. La queja de Riquelme que exige gentilezas que su club jamás realiza con sus rivales, más bien todo lo contrario y el partido se jugó, con victoria para el que domina el historial.

Después de tanta polémica, de varios pedidos de postergación por parte de Boca denegados, el clásico en la Bombonera fue para el San Lorenzo de Paolo Montero, que dominó y ganó bien por 2-0. Ante un rival plagado de juveniles (solo tuvo a Edwin Cardona y Frank Fabra como experimentados), el Ciclón manejó los tiempos con el retorno de los hermanos Romero y un gran partido de Ortigoza. Con este triunfo los de Boedo estiraron la paternidad a 9 encuentros de ventaja en la era profesional y quedaron momentaneamente como únicos punteros del torneo de la Liga Profesional.

Boca avisó primero con un tiro libre de Cardona. Pero fue tan solo un sofocón para el Ciclón, que buscó presionar al local arriba con un 4-2-3-1 que presentaba a Oscar Romero por el medio y a su hermano Ángel por el sector izquierdo. De esa asfixia visitante casi llega el primero: presión de Uvita, que recuperó ante la salida de de Boca, Oscar que comandó y abrió para Fernández, cuyo zurdazo dio en el palo y se fue al saque de arco,

Los comandados por Sebastián Battaglia intentaban hacerse fuertes asegurando los toques y avanzando en campo. Buscar infracciones cerca del área de Sebastián Torrico fue una trampa en la que cayó San Lorenzo, principalmente Federico Gattoni, que salió un par de veces lejos y “pisó el palito”. Otro tiro libre de Cardona pasó mucho más cerca que el primero.

Los memes no se hicieron desear.

 

En la siguiente que llegó, el equipo de Boedo facturó gracias a una genialidad de Ángel Romero: el delantero guaraní recogió una pelota dentro del área antes que los defensores locales, levantó la cabeza y mandó un centro pasado para la subida a la carrera de Gino Peruzzi. El exBoca cumplió con la infalible ley y puso el 1-0 justificado.

La pelota empezó a pasar más seguido bajo la suela de Néstor Ortigoza. Con el marcador a favor, los azulgranas se mostraron más calmados y con mayor circulación de juego, sobre todo cuando se encontraban el Gordo y Oscar Romero. De todos modos, costaba entrar a la zona de fuego xeneize.

Pero en el comienzo del complemento, un buen pase en profundidad de Oscar para el pique de Julián Palacios derivó en un penal del arquero Agustín Lastra sobre el pibe del Ciclón. Ortigoza se hizo cargo y no falló (a pesar de que algún rival le gritó “kiriocho”). Abrió el pie derecho y la puso contra el palo izquierdo del arquerito azul y amarillo. Fue el primer tanto de Orti en su regreso a Boedo.

Los visitantes quisieron recuperar la pelota para hacerla correr. Por momentos lo lograron, aunque no pudieron sostener esa tenencia durante plazos prolongados por lo que Boca disponía de posibilidades de merodear el área ajena. Igualmente, no encontró más huecos en la defensa de enfrente y la historia terminó con un nuevo festejo azulgrana en el clásico que domina desde siempre.