De aquellos primeros pasos “donde el joven prometedor que respiraba futbol” soñaba con consolidarse en el mundo del futbol a una empresa con estructura internacional con más de cien jugadores representados. Un modelo de trabajo que se extiende por distintas ligas del mundo, con la mirada puesta en lo deportivo y sin perder de vista lo humano.
Pasaron apenas cuatro años de la última vez que nos hicimos presentes en las oficinas de ” Lucio Corporation”, en Puerto Madero (CABA), para hablar con Nicolás Lucio, vecino del partido de Tres de Febrero, CEO y fundador de Lucio Corporation, que soñaba con hacerse un nombre en el mundo, de la representación e intermediación, que tiene lugar en el futbol.
Pareciera una realidad muy lejana si nos detenemos a observar la consolidación de su marca en el país y fuera de las fronteras nacionales; que se ve reflejada por la presencia activa en países como: Brasil, Paraguay, Chile, México, Estados Unidos, España, Italia, Inglaterra, Rusia, Bélgica, Emiratos Árabes Unidos, entre otros. Además, dentro de sus logros profesionales alcanzados se encuentran aquellos alcanzados con la sociedad de cartera que administra clubes de futbol en todo el mundo conocida como “City Football Group Limited” que administra y lleva adelante las arcas del Manchester City, entre otros.
“No tengo dudas de que estamos dentro de las empresas de intermediación más importantes del país. En este rubro no hay muchas que cuenten con el capital humano y con los pergaminos que tenemos nosotros”, afirma. Ese desarrollo se ve respaldado, reflejado y sustentado por las trayectorias de futbolistas de primer nivel que forman parte de su agencia: Luis Vázquez (Getafe), Ayrton Costa (Boca), Brian Mansilla (Ajmat Grozni, Rusia), Lautaro López (Lommel SK, Bélgica), Luca Langoni (Ex Boca hoy en la MLS), Gerónimo Rivera (Al-Wahda F. C., Emiratos Árabes Unidos), Leonel Picco (Club Remo, Brasil), Gabriel Florentín (Argentinos Juniors), Agustín Sandez (Rosario Central), Matías Borgogno y Juan Gauto (Platense) y Renzo Giampaoli (Gimnasia de La Plata), entre otros.
“No solo tenemos jugadores de primer nivel en casi todas las ligas importantes sino que la mayoría de los jugadores que tenemos en inferiores, incluidos los más chicos, las promesas, forman parte de las selecciones nacionales. Tenemos presencia en la sub 15, sub16, sub17 y sub20, de Argentina y Paraguay”, saca pecho y se enorgullece de los jugadores que representa. Para el fundador de “Lucio Corporation”, su marca, su empresa, es una familia: “A todos aquellos que se suman a trabajar con nosotros se los dejo en claro, con el talento solo no basta”. Siguiendo en esta línea, dice que eso le ayuda a la hora de captar jugadores: “Muchos se acercan a nosotros porque ven que sus colegas, compañeros, juveniles, trabajan con nosotros y se sienten cómodos. Entonces, o por el ´boca en boca´ o por el laburo que hacemos estamos todo el tiempo en movimiento”.
Hablando en retrospectiva, respecto a sus inicios, encuentra la diferencia en el equipo de trabajo que fuimos formando con el correr de los años: “En la actualidad tengo a diez personas, de mi entera confianza, trabajando conmigo y algunas más que forman parte de un equipo interdisciplinario que no están 24/7 con nosotros pero que en caso de necesitarlos están a entera disposición”. Para ser parte de su equipo hay que estar capacitado. Si bien, todas las personas que ocupan un rol están ligados al mundo del futbol, también abarca áreas claves como: análisis de datos, acompañamiento nutricional y psicológico, comunicación e imagen y asesoría legal con un único hilo conductor: el futbol.
Según Lucio, la organización y no dejar nada al azar, le permitió ordenar procesos y ofrecer un servicio integral que va más allá de la negociación contractual reflejándose en la ampliación de su red de contactos y en la adaptación de distintas realidades futbolísticas; “De la misma manera que yo me tomo este trabajo es la misma manera que intento transmitir a todos los que trabajan conmigo y a los jugadores que
nos eligen para trabajar juntos”, agrega. Se brinda al máximo por sus jugadores y su equipo de trabajo pero también exige lo mismo: “después del entrenamiento, el doble turno no se negocia”, cierra entre risas.
A la hora de hablar de su profesión, reconoce que ubicarse en el lugar que ocupa hoy no fue suerte sino q
ue una serie acciones que lo ayudaron a transitar este camino junto a los jugadores, familiares de estos y dirigentes, que está muy lejos de lo que se puede obtener de cualquier formación teórica: “Una de las claves, creo yo, es la cercanía. Como dije una vez, antes de jugadores son personas, antes de ‘activos económicos’ tienen una dimensión humana y si ambas cuestiones, profesionales y personales, confluyen en sintonía, todo es más sencillo”.
El joven que “que daba sus primeros pasos en el futbol” quedo atrás. Su mirada actual está marcada por la experiencia acumulada, los aciertos y los errores, -“que inevitablemente ocurren”-, refiere, pero que le sirven no solo para “sostener talentos sino también para sostener carreras, acompañar a los jugadores en cada que dan en su vida deportiva y en base a ello, tomar decisiones que sirvan a corto, mediano y largo plazo”.
Para finalizar, deja un mensaje claro: “el talento es apenas el punto de partida. La carrera se construye con constancia, preparación y responsabilidad tanto dentro como fuera de la cancha”, sabe que al igual que en una cancha en la vida se manejan los mismos códigos, los mismos valores y queda en uno hacerlos explotar al máximo, del resto se encarga él y su empresa. Nicolás Lucio no conoce de atajos, sabe que no existen recetas mágicas, solo trabajar al máximo por lo que uno quiere.